Uno
de los más importantes conjuntos fortificados de la Navarra medieval es el
denominado cerco de Artajona. Fue Hugo de Conques quien inició las obras en el
año 1085, y para el año 1109 ya estaban terminadas. Dentro del recinto también
formaban parte de la defensa la propia iglesia de San Saturnino, declarada
monumento histórico-artístico, con su torre y el llamado castillo del Rey.
En su construcción de la fortaleza participaron canteros franceses, de ahí su
influencia francesa y semejanza a otras fortificaciones francesas de la época.
De las aproximadamente catorce torres que debió tener la muralla originalmente sólo quedan nueve en pie, además de los cimientos de otras tres.
Existe en el pueblo dólmenes que nos muestran la
existencia de primitivos poblados con una cultura megalítica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario